Popularidad en rojo

Latinoamérica afronta las peores pesadillas, la grave crisis de Maduro en Venezuela, el aumento en el precio de las materias primas por Correa en Ecuador, el alza tarifaría del transporte público de Piñera en Chile y una elección fraudulenta consecuencia de la caída de Evo en Bolivia. Acciones de golpe de estado apabullen a mandatarios de la región envueltos en escándalos de corrupción y narcotráfico. El pueblo iracundo exterioriza su descontento paulatino a través de multitudinarias movilizaciones, usurpadores se infiltran con intenciones lóbregas.

En Colombia desde la administración Pastrana un gobierno no tenía un índice de desaprobación tan deplorable como el de Duque, 69% según Gallup. Nos enfrentamos a un frenético paro nacional convocado por centrales obreras, organizaciones sociales y estudiantiles. La violencia contra líderes sindicales y sociales deja 486 muertos, el asesinato de poco más de 170 excombatientes que firmaron el pacto de paz, la reforma pensional y laboral, la pretensión de vender empresas del Estado que aún subsisten; algunas de las razones fehacientes para esta convocatoria promovida incluso por artistas.

El bombardeo que involucró menores de edad en Caquetá, la salida del cuestionado ministro de defensa, los rumores de las reformas, entre otros movimientos distraídos dan cabida para que el gobierno de turno enfrente el idilio que desestabilizo a Santos con su descomunal declaración; «el tal paro nacional agrario no existe», incidente ruidoso que afecto de forma precaria la economía del país, un sector también sacudido por agro ingreso seguro (la pésima política agraria de Uribe). Es tan álgida la situación, al punto que el campesinado aún hoy prefiere migrar a las metrópolis, luego de la afectación impartida por el incremento en las importaciones y los famosos tratados de libre comercio. Hemos sido conquistados con arroz y frutas que podemos producir a escala, sin embargo, es más sencillo importar que producir por falta de un sistema que disminuya costes a nuestra clase obrera.

La región se ve sumergida en caos con democracias desestabilizadas, la manifestación es un requerimiento ineludible. Por esta época la clase media agoniza con una enorme carga tributaria, los pobres continúan siendo más pobres y los acomodados con ambiciones ascendentes en sus intereses particulares. La malversación de bienes, así como la explotación de las reservas naturales por manos extranjeras dan cabida a la manifestación social, abominando la criminalidad por desbandados que disfrazan la realidad.

Bombas estrepitosas

Era un domingo como cualquier otro, 7 de diciembre de 1941, sin previo aviso Estados Unidos recibió un inminente ataque aéreo que acabó con una flotilla naval aparcada en Pearl Harbor; de esta forma Japón declaraba la guerra por el embargo petrolero impuesto por los americanos, una navidad perpleja para las fuerzas armadas y para el entonces presidente Franklin Roosevelt. Einstein por esos días escribiría al mandatario revelando la importancia del Uranio, no solo como fuente de energía, también como mecanismo para construir bombas extremadamente poderosas.

Así se circunscribo la segunda guerra mundial en la que centenares de militares y civiles de ambos bandos perecieron. Tras cuatro años de guerra Estados Unidos revelaría su potencial nuclear el 6 y 9 de agosto de 1945, el presidente Harry S. Truman autorizaba ataques nucleares contra Hiroshima y Nagasaki. La exposición a la radiación liberada habría matado en cuestión de días a 246 mil personas; la piel se despegaba en grandes pedazos, las corneas de los ojos se salían de sus cavidades y los labios se derretían. Horrores de corto y largo plazo, desde cáncer hasta alteraciones genéticas dieron paso, para el 15 de agosto feneció el Imperio japonés.

¿De qué me hablas, viejo?, Niñito y hombre gordo como fueron bautizadas las bombas, dieron paso a la exploración nuclear, armas letales en proceso de declive en la actualidad por Naciones Unidas. Así de atroz es el potencial de estos artefactos que se deja descolgar en cualquier conflicto, armatoste sinónimo de temor ante el perecimiento de todo ser que se aposta en su perímetro. Forma estruendosa contra esferas de cualquier gobierno, una realidad perpleja del acontecer colombiano que enfrenta un revés con la baja de una disidencia en San Vicente del Caguán (Caquetá), ataque en el que se ven involucrados ocho menores de edad, inocentes para unos y mercenarios para otros.

¿Qué supone uno?, Cualquier gobierno de turno se puede atribuir la victoria, las bombas no determinan sexo, edad ni convicción. Este tipo de armamento es de tal efecto devastador incluso contra la naturaleza; destruye hasta organismos minúsculos, pero también coloca en apuros a presidentes, ministros, concejales, senadores y cualquier otro jactancioso que por atreverse a suministrar opiniones escuetas resultan agredidos en sus intereses particulares. Estos son los efectos estrambóticos de las bombas que no necesariamente incluyen agregados nucleares, pero forman deterioro en cualquier asentamiento donde se ve con ojo clínico la baja periódica de líderes comunitarios.

Mujeres memorables

El 14 de noviembre de 1817 en la hoy distinguida Plaza de Bolívar desfilaba Policarpa Salavarrieta rumbo al fusilamiento, acusada de traición al reino de España manifestaba… ¡Pueblo indolente! ¡Cuán distinta sería hoy vuestra suerte si conociérais el precio de la libertad! […] Muero por defender los derechos de mi patria. Para esta época vemos como desfilan sindicados de constreñimiento al tesoro público con finales menos perentorios, cobijados por leyes promulgadas, acuartelados en madrigueras de lujo comiendo y bebiendo de nuestros aportes.

Tras elecciones del 27 de octubre una mujer causa conmoción, su carácter, síntesis educativa y orígenes de prole la hacen acreedora al segundo cargo más importante del país, la Alcaldía de Bogotá. Claudia Lopez, vecina de Engativá, mayor de seis hermanos y perteneciente a la comunidad LGBTI; así lo dejo ver en su acto privado celebrando con su pareja Angélica Lozano, hecho seguido de idiosincrasias homofóbicas en redes sociales.

Ante los gritos de una ciudad en decadencia, la puesta en marcha del sistema Metro y la destrucción del microtráfico, entre otras acciones en seguridad; para destruir a tanto malandro, movilidad; para transportar de forma ética a millones y ambiente; respetando los humedales que agonizan ante la necesidad de crecimiento urbano. Son algunos de los principales retos de la administración entrante que empieza el proceso de empalme con los famosos “impopulares pero eficientes”.

A pesar de las difamaciones, Claudia Lopez es una de las primeras mujeres que se enfrenta a un reto como la administración publica en Bogotá. Sus contradictorios le califican de estar en todas partes arañando el poder de ganados jurásicos, algo cierto es que vemos como partidos adoctrinados quedan atrás con sus tendencias primitivas; la política clásica se derrumba ante una sociedad agobiada por tanta corrupción y, más aún, en una ciudad como Bogotá en donde la inseguridad en el transporte público tiene en vilo a las autoridades se hace necesaria la inclusión de una política certera contra la criminalidad.

Súbditos de proxenetas

Dar una vuelta por Candelaria y Santa Fe es retornar a la prehistoria, calles coloniales, hoteles, restaurantes y bares emblemáticos, pero también extasiarse con lo oscuro de la decadencia humana. El centro alberga el oficio más antiguo del mundo, la prostitución; mujeres estimuladas desde niñas para satisfacer deseos sexuales, súbditas al designio de proxenetas.

Encontrar panfletos que refieren a personas desaparecidas vislumbra la esencia del infierno que en su momento fue arrasado, el Bronx, horrores a pocas manzanas de la casa de Nariño. En los operativos de 2016 se encontraron 140 menores de edad abusados sexualmente, también fueron atendidas 1.200 personas que por circunstancias adversas deambulan en la capital.

Desde hace tres años la sombra que posaba sobre el Bronx se trasladó a otros sectores, la calle sexta entre Mártires y Puente Aranda, el denominado caño, así mismo reemergieron grupos de habitantes de calle en otras localidades como Kennedy, Fontibón, Engativá y Bosa. Bandas de microtráfico controlan a estas personas, según el censo de esta población el 97% ingiere algún tipo de droga.

Bronx no solo irradió por lo putrefacto, dejo entrever que organizaciones públicas tenían injerencia en muchos aspectos, pero también describió la manipulación, menores de corta edad consumidos por el vicio e impregnados en delitos como simples marionetas. Causa curiosidad los estragos del consumo de sustancias alucinógenas, quienes actualmente son esclavos admiten el error de haber inhalado por merodeo, ejemplo claro para el depresivo. El deseo de adicción es tan fuerte que incurrir casi siempre es el único camino.

Esta forma de cáncer que carcome nuestra sociedad operada por proxenetas, traficantes y asesinos infunde terror, sin embargo, ser vigilantes ante eventos de microtráfico en colegios es una acción que empieza por los mismos padres de familia, denunciar actos podridos como estos es proteger a ingenuas criaturas que en su momento de raciocinio podrán tomar la decisión de rechazar marihuana, cocaína, bazuco, escopolamina entre otras sustancias que se fabrican hasta con jarabes. Ojalá, Bronx no sea otro episodio en las nuevas aglomeraciones que han surgido. Necesariamente las autoridades en conjunto con las organizaciones que amparan a los habitantes de calle, una población desprotegida atada al consumo, deben seguir insistiendo en la reinserción a la sociedad, tal cual como se hace con el combatiente de cualquier otro conflicto. Y no menos importante, detener las bandas de microtráfico que incitan al consumo incluso regalando caramelos es el punto clave para provenir que nuestros hijos terminen en la drogadicción.

Pensión paupérrima

La administradora de prima media que por estos días está en la mira del gobierno, emite la esencia del artiodáctilo de familia de escasos recursos que espera el golpe súbdito. Una decisión importante para el gobierno de turno, un recurso fundamental para el desfase financiero de la cartera pública.

Surgen diversas especulaciones como la privatización y el incremento del aporte del 16 al 20%, entre otras reformas de protección a la vejes. Con el antecedente que, el 60% de los empleados no obtiene una pensión, no poseen el mínimo de semanas o simplemente no les interesa pensionarse. Otra parte de la población trabaja toda la vida para alcanzar la manutención de un salario mínimo para subsistir, escenario del colombiano de a píe, quien trabaja jornadas extenuantes.

Adentrándonos en la historia, transcurría el mandato de Ernesto Samper 1994 – 1998, cuatrienio en el cual se pudo apreciar algo insuperable, del porque es importante lograr una pensión. Tras una enfermedad Samper designo como presidente interino a Carlos Lemos Simmonds; con tal sorpresa que, en tan solo en 9 días de ausencia Lemos se hizo acreedor de una jugosa pensión. Algunos escépticos afirman que Lemos tan solo podría recibir 2.300 millones de pesos, una nimiedad. Lemos defendió su honor de forma cantinflesca mencionando que, era un simple reconocimiento que se había otorgado por una larga vida al servicio del país, renunciando a los honores militares de estado los cuales ciertamente no le fueron concebidos tras su muerte en julio de 2003.

Pero el presidente interino no ha sido el único, en la penumbra se conocen casos especiales, senadores y congresistas que tan solo con labores de cuatrienios han devengado valores superiores a veinticinco millones de pesos mensuales vitalicios. Ojala que la famosa reforma de protección a la vejez que se fragua, incluya parámetros para el colombiano de a pie, como para el padre de la patria que transcurre su mandato un tanto somnoliento postrado en un sillón.

Sorpresa sin vida monástica

Ante las tendencias políticas es previsible encontrar simpatizantes de expresidentes, en una época pretérita se produjo la historieta de Ana Mercedes Plata, una habitante de Villavicencio quién se refirió al expresidente Juan Manuel Santos y lo bautizó como “Juanpa”, tal evento se viralizó sumando puntos a favor para lo que hoy conocemos como: la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera.

Estos hechos revelan la importancia de las tecnologías de la información y las comunicaciones, en una era digital, dominable inclusive por dinosaurios, con beneficios incalculables. Ahora no solo la historia se repite, falsos profetas intervienen ante llamados de la justicia, un expresidente querido por unos y odiado por otros, en un país dividido, así de simple la sociedad acuña otro distractor. “Sorpresa”; una monja aparentemente de Medellín con un pasado entregado a la caridad, con una rimbombante voluntad carismática.

En tal tonada los tigres del norte acuñan el termino, la opinión lo adecúa al estilo original de la situación de un país, “Una dijo me llamo Sor Juana la otra dijo, me llamo ¡Sorpresa!…

Lo cierto es que la indagatoria del expresidente Uribe paso a un segundo plano, la monja tiene un pasado dubitable, tras comentarios de todos los frentes y claro, no es para más, los llamados antiuribistas aprovechan la ocasión para dar de que hablar, emergiendo así una tendencia mitológica, ¿Quién conseguirá el mejor beneficio?… Se dilapidan las marchas que tienen como objetivo impedir recortes en el presupuesto de la educación y otros incidentes relacionados con corrupción en claustros educativos. Porqué estos hechos sin precedentes surgen, esclavos defendiendo criollos, el catolicismo enredado en política, esto nunca se había ostentado en la historia de nuestro país, esto es Colombia carajo.

Escape premeditado

Así como en las mejores películas de ficción, el 11 de junio de 1962 se ejecutó un perverso plan que termino con toda una penumbra histórica. Con renombre internacional llevada incluso a la gran pantalla, la fuga de presos en la recóndita Alcatraz. Un puñado de maleantes desaparecieron ante las miradas atónitas del personal de seguridad. Para Frank Lee Morris autor principal de tal episodio, su engreimiento puso en vilo las habladurías del alcaide quién aseguraba resguardar unas de las prisiones ineludibles del planeta.

Tras una leyenda de tal calibre emergen hipótesis, detalles cuidadosamente calculados no solo por una mente, sino varias que operan en pro de un objetivo en común: en este caso, la burla de la justicia evadiendo la privación de la libertad después de cometer actos delictivos. De la misma forma ocurre no solo en fortificaciones tecnificadas, también en presidios pobres de países tercermundistas, donde un escape a través de una soga inunda los principales medios de comunicación al punto de aturdir aquellas entidades públicas definidas como íntegras. De forma vergonzosa salen a flote pormenores sin ilustraciones, comentarios beligerantes, contextos circunstanciales difíciles de explicar del porque hechos anómalos como estos hacen temblar y fatigar a dirigentes del gobierno de turno.

Aquí no se trata del tipo de crimen, se trata del tipo de persona; individuos con privilegios para seguir una vida normal incluso con procesos judiciales calificados nocivos para una sociedad, pero, escuetamente el dinero es el factor clave para acceder a cuidados especiales y otras bondades que no puede tener el confinado de a pie; el que agoniza con un cáncer y en ocasiones le es negado el derecho a ser atendido dignamente, a pesar de su historial nauseabundo.

Es lamentable el deterioro de autoridad, a comparación de la política oriental donde se paga con la vida misma. Queda el sinsabor, la falta de acciones deliberantes, de una ley comprometida con acabar beneficios inauditos. De esta forma terminan los recursos malversados por un puñado que juega con acciones premeditadas sin importar ni siquiera el escarnio público, esperando que una sociedad sin sentido común vuelva a elegirlos.

Bogotá libre de corruptos

En la cultura citadina es fácil encontrar artífices insuperables, filipichines como Juanpis Gonzalez Pombo “de los Pombo de toda la vida”, un güevon prodigioso con mando para contagiar multitudes; personaje icónico estrato diez, integrante de las pocas familias que maniobran el poder, de esos que ven por encima del hombro a los pobres que luchan por alcanzar un sustento.

Cautivados por el humor tuvieron la oportunidad de deleitarse, su plan de gobierno convencional llego a reunir personalidades como: Federico Gutierrez, Claudia Lopez, Miguel Uribe, Carlos Fernando Galan, Egan Bernal, Rodolfo Hernández, Holman Morris, Paloma Valencia, Esperanza Gomez, Suso el Paspi, Don Jediondo, entre otras figuras mediáticas, en otro léxico, este marica hizo todo un sancocho con los líderes de opinión al punto de rescindir su candidatura, dando paso a figuras salpicadas por la sátira.

Sabiohondo como sus antecesores y cobijado por unos plácidos Macallan, Juanpis supo tocar el corazón de la clase baja, untado de pobre, entrevistando en transmicable, caminando por calles saturadas, recorriendo transmi en hora pico, hediondo a pipi por alzar niños solo con el objetivo de conseguir votos; tiro la toalla, de ahí la decisión de renunciar al segundo cargo más importante del país, además vive en Chía y su desplazamiento hasta el palacio de gobierno es todo un sacrificio a su idiosincrasia.

Mueren las expectativas de un líder un tanto corrupto, quien participo en compra de votos a punta de tamal, lechona y otros víveres propios de campañas politiqueras, nada diferente a la realidad de un país inmerso en la penumbra; saciado de tanto avivato que escuetamente obtiene el poder a punta de favores. Juanpis Gonzales, el gomelo supuesto sucesor de Jaime Garzón, «una pisca de humor», controversia e iniquidad de la verdad.

Queda la brillantez de un genuino comediante, un papel espontáneo no tan desviado de la realidad, del porque es importante analizar la candidatura de quienes administran recursos innumerables en un país lleno de zozobra económica, de una ciudad abarrotada de crímenes, ilegalidad y corrupción.

Proles tripartitas

Simplificando épocas de arcaicos digitales y posmilénicos viene a mi mente los ideales inconfundibles de aquellos que añoraban un futuro próspero trabajando en magnos emporios, ocupando cargos de alta alcurnia, idealizaban el futuro de sus hijos con una pensión tras décadas de labores sumisas; una generación equis atada a una vejes paupérrima, con naves de alta gama sin poder gozar por la ostentosa artritis en manos y rodillas.

Los tiempos cambian, archiconocidos del milenio ahora se toman los mejores oficios, sin dejar atrás la esencia de sus patriarcas. Ésta generación consigue las mejores posiciones sociales, adentrándose en la dirección administrativa de mercados superdotados por tecnologías de la información y las comunicaciones, así de prospero es el camino de la era millenials, personajes inimaginables llenos de fortalezas completos unicornios; impacientes por esquivar la rutina abrumadora que se ha posado en la sociedad tras la revolución industrial, desenvolviéndose ahora en un mundo netamente digital.

Pero a su vez otra fase natural supera todas las expectativas, chavales que expeditamente obtienen millones de dólares en torneos de fortnite (pasatiempo Gamer de supervivencia) inspirado en la era de la mensajería. Generación zeta; era de la vivacidad en la nube. Quedan atrás aquellos esquemas cuadriculados y sueños épicos, metas sencillas de conseguir para algunos como inalcanzables para otros. Mentes pobres de conocimiento así como geniales e intrépidas por conquistar hasta el último peldaño, al final, la mayor fortaleza está en construir, mantenerse elevado para vencer cuando la tormenta se cierra y el pálpito de corazones pre-púber se acelera por obtener una victoria magistral.

Pronto estaremos hasta el cuello, desplazamiento en busca de mejores oportunidades, urbes sobrepobladas, acuerdos inconclusos, tecnologías obsoletas, campos baldíos, gentes con hambre, youtobers peleándose por más views, realitys destemplados, potencias destruidas y calidades de vida difíciles de sostener. Ante tanta esencia, cerebros brillantes pierden sus principios deambulando por calles abarrotadas, en cambio otros sobresalen de las cenizas hasta convertirse en estrellas resplandecientes, puros ejemplos a seguir.

Después de la generación del millón, en un abecedario inconcluso, para 2030 vislumbramos otra concepción, la habremos criado con todo nuestro conocimiento ayudándoles a sortear obstáculos. Será ésta la prole de las máquinas… por fin nos encontramos con la realidad de los Connor, las máquinas gobernaran detrás de caparazones de metal, endoesqueletos formados por aleaciones de titanio, tungsteno y plomo. Alcanzaran nuestros descendientes una pensión, continuará la polémica por el medio ambiente donde adultos no saben responder a preguntas ingenuas.

Queda inconcluso este capítulo de enfoques inicuos y pensamientos prodigiosos llenos de crevasses, lo que sí es verídico es qué, inculcamos principios únicos, pilares de hormigón que reinaran sobre la generación que nos tocó ser o acompañar, de estos principios se desarticulan los nuevos dirigentes de naciones atiborradas de maleantes putrefactos y realidad artificial autosuficiente capaz incluso de reemplazarnos.